En una
empresa en la que se decide incorporar un sistema de aseguramiento
de la calidad de los productos y servicios, es muy importante
el conocer por un lado el grado de calidad percibida por los usuarios,
pero también lo es el poder cuantificar esa calidad en
sus diversas facetas; es lo que se denominan Indicadores de Calidad.
En cualquier
empresa de servicios el conocimiento de estos valores orientan
a los directivos en el mejor conocimiento de la empresa y en la
toma de decisiones para optimizar los resultados. En el caso de
la empresa sanitaria, el servicio prestado es el servicio sanitario,
que al igual que sucede con cualquier otro, es un servicio con
resultados cuantificables que nos ayudan a saber si el trabajo
de cada día se está realizando de forma adecuada,
obteniendo los resultados esperados y aportando un elevado grado
de satisfacción al usuario, en este caso el paciente. Desde
el año 1999, el Instituto Cántabro de Oftalmología
incorporó a su sistema de gestión empresarial, un
sistema de aseguramiento de la calidad basado en una normativa
internacional, la ISO 9001. Dentro del sistema de control de esta
calidad, la normativa dictamina que la empresa ha de definir unos
estándares por los cuales se ha de guiar a la hora de valorar
los resultados de sus actuaciones. El cuando y de qué forma
se lleve a cabo es algo que la propia empresa ha de establecer,
pero a lo que obliga la norma ISO es a que este control se realice
de forma periódica y que estos datos, una vez analizados,
sirvan de referencia para establecer acciones de mejora. El control
de nuestro sistema de calidad se basa en cinco pilares fundamentales:
A.-
La determinación de los estandares de calidad: Son
los valores de referencia para los resultados que obtenemos y
que queremos medir, ya que consideramos que son decisivos. Así
pues, para su obtención tenemos en cuanta, el valor medio,
el mejor de nuestros resultados y el de los resultados de otros
centros sanitarios de características similares. Son los
que a la hora de establecer los resultados, denominamos óptimos,
es decir, la meta a la que debemos llegar.
B.-
Indicadores de calidad: Son elementos de medida que nos permiten,
mes a mes, y de una forma global, conocer el resultado de diversos
aspectos de nuestro servicio sanitario. Se dividen en tres bloques,
cada uno de los cuales tiene un peso específico y porcentual
dentro de la globalidad que supone el término índice
de calidad.
1-1: el bloque de calidad de servicio analiza aspectos
tan importantes como los tiempos medios de espera en diferentes
fases del protocolo de consulta, las citas clínicas y quirúrgicas
anuladas en determinado periodo de tiempo o el control de la lista
de espera clínica y quirúrgica. Esta calidad de
servicio tiene una repercusión del 30 % sobre el índice
total de calidad.
1-2: El indicador de tiempos quirúrgicos. En la
Oftalmología actual, el poder ofrecer al paciente una cirugía
rápida y sin riesgos , supone un factor importante a la
hora de la toma de decisiones, por parte del paciente, ante un
determinado consejo de tratamiento quirúrgico. Cuanto más
rápida es una cirugía, menos anestesia precisa,
existe una menor manipulación de los tejidos oculares y
por consiguiente existe menor posibilidad de aparición
de complicaciones, lo que hace que las espectativas del paciente,
en cuanto a su recuperación, sean mejores y más
rápidas. Este bloque tiene un peso porcentual del 10%.
1-3: Finalmente, y teniendo una repercusión del
60% sobre el índice total de calidad, tenemos el apartado
de los resultados quirúrgicos medidos en términos
de seguridad y eficacia.
C.-
Encuestas de satisfacción: Es otra de las herramientas
de que disponemos para conocimiento del grado de satisfacción,
ante la calidad percibida, por parte del llamado cliente externo
(pacientes) y del cliente interno (personal). Las encuestas a
los pacientes se realizan de forma trimestral sobre 100 pacientes
tomados al azar, entre primeras consultas, revisiones y pacientes
postquirúrgicos. La encuesta de clima laboral se realiza
una vez cada año. Además de las encuestas, los pacientes
disponen del formulario de sugerencias, quejas y reclamaciones,
a través de los cuales, y en cualquier momento, pueden
expresar líbremente su opinión acerca de cualquier
aspecto asistencial, de servicios o de infraestructura de nuestro
hospital para dar curso a potenciales acciones de mejora.
D.-
Comités especializados: Existen cuatro comités
especiaizados con reuniones periódicas para tratar asuntos
relativos a su función: Gerencia, Calidad, Científico
y Etico
E.-
Auditorías: Son la herramientas de control sobre la
totalidad del sistema de calidad mediante revisiones periódicas.
Estas auditorías son de dos tipos: las internas , que son
realizadas por personal cualificado de la propia empresa para
comprobar el grado de cumplimiento de todos los puntos de la norma
ISO, y las externas que son llevadas a cabo por personal del organismo
certificador, de forma independiente y exhaustiva, dos veces al
año. La revisión del sistema mediante estas auditorías
implica la actualización y buen funcionamiento del sistema
de calidad en todos sus aspectos.